El piloto de Bustinza, Rubén Taborra, será nuevamente protagonista del Rally en Cañada de Gómez. Con 78 años y una vida ligada al

automovilismo, el experimentado corredor llega con expectativas renovadas y el objetivo claro: meterse entre los diez primeros de su categoría.

“El año pasado participaron 38 pilotos, terminé 11° y este año voy por estar dentro de los 10”, aseguró con entusiasmo.

En la previa, el equipo trabajó en mejoras sobre el auto, que está siendo atendido en Zavalla y quedaría listo en los próximos días. Taborra destacó especialmente el Prime 1 del año pasado y se mostró entusiasmado con el agregado de este año: el ingreso en carrera al predio, algo que considera atractivo tanto para los pilotos como para el público.

Sobre su preparación, explicó que no puede recorrer el circuito con el auto de carrera, por lo que realiza el reconocimiento con su vehículo particular y trabaja sobre la hoja de ruta. “Camino un poco, me cuido en las comidas y vamos viendo cada detalle del camino: curvas, contracurvas, lomos… el rally es improvisar permanentemente”, afirmó.

Su pasión nació desde muy chico. “A los 6 o 7 años escuchaba los grandes premios por radio y sabía que algún día me iba a subir a un auto de carrera”, recordó. Debutó a los 17 años y luego pasó por distintas categorías, hasta que encontró en el rally un desafío distinto al de la pista: adaptarse constantemente a lo inesperado del terreno.

Entre sus referentes, mencionó con emoción a Juan Gálvez, su gran ídolo, y a Luis Di Palma, a quien observó y admiró por su capacidad y dedicación.

Finalmente, agradeció a su familia y a quienes lo acompañan en cada competencia: “Me siento bien y vamos a hacer un año más”.

La pasión no tiene edad, y Rubén Taborra lo demuestra en cada largada.