Atardecer
1) Crucemos: Cuando podés controlar esa “gratificación instantánea” empiezas a crecer. Porque para lograr algo en tu vida tenés que trabajar y saber
esperar, incluso saber irte del lugar. Me tocó conocer mucha gente que hasta se fue de su tierra para crecer. Porque la vida es como una siembra: primero dejar la semilla, luego regar, pasan meses y seguir regando y luego sacar malas hierbas y después viene la cosecha. Pero eso se logra con tiempo y trabajo, hasta dejando la zona de confort. Por tanto, si quieres crecer, en la vida no se logran grandes logros de un día para el otro. Hoy yo estoy experimentando alegrías de mis lágrimas del 2016. Por lo tanto, aprende a saber esperar y a saber irte de ciertos lugares que no te ayudan a crecer.
2) Vendaval: A veces no hay que meterse en cosas nuevas o proyectos nuevos, sino más bien dejar cosas que te frenan o proyectos que te estancaron. Hay personas que te vienen frenando hace años y situaciones que te tienen igual hace más de 5 años. Capaz que tengas que soltarlos para poder lograr lo que realmente quieres ser. Porque capaz que te llenas de cosas y personas, por miedo a la soledad y al vacío, pero recuerda que lo menos es más y no es necesario hacer tanto, sino lo necesario para tener una mejor calidad de vida y saber disfrutar con los demás.
3) Despertándose: Te presento un fragmento de un libro que estoy leyendo que me llamó la atención y me despertó:
Cuando no necesites nada, lo atraes todo.
Cuando tienes paciencia, los resultados llegan rápido.
Cuando sabes estar solo, los demás quieren estar contigo.
Cuanto más das, más recibes.
Y cuanto menos te preocupas de las opiniones de los demás, más te respetan.
Algo bueno está por venir.
Misioneros Digitales Católicos




































