Atentos

1) Olvidado: En este caminar de la vida se necesitan dos cosas: tener en claro qué es lo que uno quiere y estudiar bien cómo lograr eso

que uno quiere. Creo que hay veces que usamos el automático o andamos en modo zombi. Jesús nos vuelve a recordar que no nos podemos olvidar de lo que nos da vida y nos motiva. Trato siempre de recordar qué quiero para mi vida y, en especial, cuando me vienen esos golpes dolorosos de personas que sí me duelen, vuelvo a recordar quién soy y para quién soy. Estudia la manera como quieres lograr tu cometido, analiza bien la situación de tu vida hoy, fíjate bien quién está y quién no, pero también fíjate por dónde ir y por dónde no.

2) Pan: No te pongas en la posición de creerte salvador de nadie. Hay veces que nos ponemos en la posición de querer salvar o resolver la situación de tu familia o de tus hermanos o hasta resolverle el tema del trabajo a tu amigo. Asumí que no sos el salvador o la salvadora de nadie, no lo sos. No es tu responsabilidad salvar a los otros, si podés ayudar y acompañar a los otros, eso sí, y es importante que lo hagas, pero salvar no podés hacerlo ni sostenerlo. Por lo tanto, deja que Dios sea Dios. Solamente hay un Salvador, Jesucristo, los demás somos simples mortales.

3) Ver: Es importante que veas el todo en tu vida y aprendas también de los momentos de quietud. Los pescadores cuando está la tormenta en medio de la pesca paran, pero se ponen a limpiar la red, afilan los cuchillos, analizan cómo van con la pesca, no se van a dormir. Lo asocio también con los momentos duros de mi vida, en el 2016, 2015, cuando también llegó un momento de oscuridad, hasta incluso di un paso al costado en el sacerdocio. Me puse a estudiar, me puse a leer, estudié psicología, marketing. Me puse a estudiar muchísimo de cosas que me llamaban la atención, me atraían, me gustaban. Nunca me iba a imaginar que, después del 2020, podía ayudar mucho a estos mensajes toda la experiencia estudiada y vivida. Por lo tanto, si hoy estás en una tormenta, sigue progresando y haciendo cosas para cuando pase la tormenta de tu vida. Aprovecha el tiempo y la vida, porque la vida y el tiempo te recuerdan lo finito que somos. Algo bueno está por venir.

Misioneros Digitales Católicos