Sicar

1) Ciudad: Te enseño la técnica del “espanta pájaros”. Pues ¿dónde clava el campesino? ¿En el medio? ¿O en los costados del campo? Lo

clava en el lugar donde está la mejor fruta. El campesino pone un monigote justo en el lugar donde están los mejores frutos. Pues si el pájaro fuera inteligente diría “Aquí está el mejor fruto”, pero no lo distingue. La metáfora nos dice que el miedo es el medio, por tanto aprende de esta mujer y convierte tu miedo en medios, porque tienes que alquimizar el miedo que tienes por distinguir lo que es el miedo a amenazas reales de los imaginarios. Esta mujer, que se encuentra con Jesús, en Jesús aprendió a saberse perdonada y aceptada. Convierte tus miedos en medios…

2) Mediodía: En la samaritana también aprendemos el desapego del pasado y del futuro. Preocuparse constantemente por el pasado y el futuro te hace no vivir el presente y eso lo vemos en esta mujer. Se encuentra con Dios, pero no lo reconoce. Su mirada está en un pasado condenante y en un futuro incierto, pero que lo siente con vergüenza. Eso la lleva a impedir vivir y disfrutar de un presente. Recuerda que el pasado no puede ser cambiado, pero sí ayuda que sea aceptado, como así también el futuro es incierto. Trata de enfocarte en el aquí y ahora, porque la vida se hace en el paso a paso. Es ahí donde podemos hacer la diferencia. Es aceptar lo que no podemos controlar, combinado con la búsqueda constante de la virtud y de esa auto transformación. Esto lleva a la paz interior y a la sabiduría, dos elementos que se lleva la samaritana luego de encontrarse con Jesús y es eso lo que tiene que habitar en vos. La incertidumbre y los desafíos son un paso para crecer en la vida, sabiendo que siempre estamos llamados a crecer y también a construir.

3) Don: Algo que voy aprendiendo es que las estadísticas no tienen la última palabra. Hay cosas que son improbables, pero no imposibles; como es improbable que te levantaras luego de esa enfermedad, improbable era que sobrevivieras a esa traición o a ese golpe o a ese quebranto económico; improbable era que ese corazón que tienes quiera volver a amar, después de lo que te hicieron sufrir, pero mira “aquí estás”. Es intentar otra vez: rotos, quebrados, con heridas, hasta con traumas. Puede que estemos perdidos, pero no muertos. Lo probable es lo común y lo imposible es otro territorio, es el de los audaces y de los que tienen fe, ¡porque Dios no se arrepiente de apostar por vos! Lo imposible siempre seduce a quien tienen fe, porque lo imposible siempre es la antesala de un milagro que no entendemos. La samaritana supo cambiar su historia aceptando su pasado y poniendo fe en su futuro. Algo bueno está por venir.

Misioneros Digitales Católicos