Domingo de Ramos
1) Judas: Estaba a cargo de la bolsa común. Por eso me gustaría decirte que el materialismo identifica al ego. Ahí te das cuenta de que el
sentido de la vida es muy peligroso y hasta está ese pánico a la muerte, que es lo que viviremos en estos días. En esta sociedad que vivimos se vive demasiado la egomanía y el terror a la muerte, pero lo que llama la atención es que el ego está unido a lo material. Sabe que con la muerte el ego desaparece. Cuando uno se deja dominar por el ego se aferra a lo material y hasta puede temer a cosas o personas que le hagan sentir que muere. Tenemos miedo a la muerte. Hoy te presento cuatro cosas que nos dan temor a la muerte: a) El paso de la vida a la muerte es doloroso y molesto. Por eso muchas veces escuchamos que dicen “Ya descansa en paz”. Porque sí, genera dolores, angustias y sufrimiento.b) Es un paso a lo desconocido, no hay nada que aterre más a la persona egoísta que ir a lo desconocido. Es capaz de quedarse y asumir cosas dolorosas, pero conocidas.c) Miedo, porque venimos sin nada y nos vamos sin nada. Dejamos familia, amigos, éxitos y riquezas. Todos esos logros desaparecen con la muerte, no tenemos nada.d) Instinto de conservación. Por eso, cuando uno no tiene valores la vida no tiene sentido. En el análisis que se hizo hace poco se vio que hay un suicidio por semana en colegios y escuelas. El suicidio en personas de 14 a 35 años ha crecido muchísimo, a pesar de que lo tienen todo: sexo, dinero, conectividad. No pasa por lo material o por los viajes o por lo que tienen o no tienen, va más allá. La vida en lo materialista del ego no tiene sentido. Eso llega hacia la autólisis. Sin embargo, veo gente que cuando tiene valores y le pone fe, aprende que la vida es maravillosa y hay que vivirla.
2) Prepararon: Hoy iniciamos el último tramo de este trabajo espiritual interior. Es ver lo que uno debe cambiar en su vida y trabajar por ser esa mejor persona que te propones. Esto es esfuerzo y asumir que hay gente que aparecerá y gente que desaparecerá. Esto es comprender que muchos te aplaudirán y en poco tiempo te crucificarán, que vamos a experimentar el dolor de la soledad y la angustia de la traición, ustedes y yo. Pero todo esto se puede superar porque el final de la película no es la crucifixión, sino la resurrección.
3) Engañar: Hay veces que tenemos que tragarnos nuestro orgullo con el realismo. Debemos admitir incluso que hay relaciones que nos debilitan y hay gente ciega que, cuando se le aparece Jesús y le dice: “¿Qué quieres que haga por ti?”, en vez de decirle: “Que vea”, le dicen: “Dame un bastón blanco”. Porque hay gente que escoge la parálisis y vive dependiendo de un bastón blanco y luego culpa a Dios por no caminar solos. Toda persona que recibe algo sin ningún esfuerzo es porque hay otra persona que trabajó el doble para que lo tenga. Por eso aprende que tu vida valió la cruz de un Cristo crucificado. Por eso aprende a valorar la vida y cuidar tu dignidad. Algo bueno está por venir.
Misioneros Digitales Católicos



































