1) Llorar: Las lágrimas refieren a la esencia de los sentimientos. Las lágrimas son la expresión de aquello que sentimos, la manifestación viva de aquello que atraviesa tu corazón, ya sea en la tristeza o también en la alegría. Hoy la tristeza también puede rondar en tu corazón al sentir la ausencia de Dios. Pero también aparecen las lágrimas, como expresión de tantas luchas y dolores, cuando hasta parece que Dios no está. Es ese sentimiento de vacío y de soledad, de una ausencia de Dios.
2) Gozo: El gozo es aquello que exalta el corazón y el producto de esa paz conseguida. No dejes la oración nunca, porque ello te ayudará a lograr la paz y el gozo que solo Dios te puede dar y llenar. Ese gozo que da disfrutar de la presencia y la grandeza de Dios.
3) El tiempo: El paso de la tristeza al gozo uno lo puede lograr con la oración y también los sacramentos, pero la clave también aquí es el tiempo, porque el tiempo sana, alivia y fortalece. Es por ello que hay que aprender a no desesperar y a saber esperar. El tiempo te lleva a la verdad y Dios te lleva a la justicia. No tengas miedo, porque el tiempo te ayuda a perder el miedo.


































