1) Sobrenombre: Te voy a compartir una técnica que me han enseñado y en algún momento me ha servido. Imagínate que alguien habla mal de vos, una persona que está encarnizada y habla todo el tiempo mal de ti a tus espaldas. Si lo enfrentas, le estás validando su hablar, por lo que te recomiendo “una disonancia cognitiva”. Empieza a hablar muy bien de él o a ella a sus espaldas, porque tarde o temprano le llegará. En el momento que le llegue que vos hablas muy bien de esa persona, no hay ningún daño que vos puedas hacer a esa persona superior al daño que se puede hacer a sí mismo, porque se dirá “Qué mala persona que soy”. He visto gente quebrarse por ello.
2) Visto: No puede ser que todo te de lo mismo. Porque, si no deseas nada, es porque no hay motivación. Mira, cualquier brindis puede ser el último; por eso, mirémonos, porque puede ser que no nos veamos nunca más. Hay momentos que tenemos que volver a trascender y saber que todo se valora desde lo cotidiano.
3) Dedo: La fe es lo que nos fortalece y es por ello que debemos caminar hacia la verdad. La fe ayuda a vivir y a la vida con fe se la ve distinta. Esto que decían los Padres de la Iglesia: “Entiendo para creer y creo para entender”. Algo bueno está por venir.

































