1) Tesoro: Hay veces que me pongo a pensar que, en vez de tratar de arreglarnos a nosotros mismos,nos tendríamos que presentar ante Dios como somos y como estamos. Mostrarnos rotos e imperfectos. Eso alivia, porque cuando traté durante años de mostrarme como un sacerdote perfecto, me fue muy mal. Es mostrarnos ante Dios como somos, para ser usados como Él quiere. Capaz que el dolor que le pides que te saque sea el dolor que te manda Dios para tener un tesoro mayor. Conocí personas devotas de Dios con problemas económicos. Hemos rezado, los hemos acompañado, pero el día que se les solucionó la situación económica,no volvieron más. Por eso las circunstancias nos hacen ver los tesoros de las personas. Puede que las cargas que llevamos sean los elementos que nos unen con el Dios de la vida. Cuando hago la lista de todas mis capacidades estoy más en el debe que en el haber, pero esas cosas hacen que lo busques a Dios y que recuerdes dónde está el tesoro de tu vida, porque es ponerte ante Dios.

2) Reino: Sigue con fe, porque la fe no es un acto del entendimiento sino que es un acto de la voluntad, y eliges creer. Por eso, es dar un paso adelante, porque la fe te ayuda a recordar que se puede; y si te caes, y no te logras levantar, convertilo en un bache y no en una tumba. La otra vez leía que un tigre de bengala tiene que hacer diez intentos para cazar un ciervo, por lo que falla nueve para lograr su cometido. Por tanto, si los tigres actuaran como los seres humanos, no existirían. Habrían desaparecido. No dejes que las excusas y las justificaciones te lleven a mirar siempre lo que te falta. Cuando tienes en claro por dónde va tu vida y quién es el que la guía, todo lo demás se acomoda.

3) Canasta: Jesús siempre nos protege y hace lo mismo que hizo con la mujer adúltera. Nos protege de las piedras. Incluso nos protege de las tormentas, como hizo con los discípulos. Capaz que hoy te protege ese amigo que no lo es o de esa situación o relación que no te conviene. Así que, cuando alguien te corta, no insistas, porque puede ser que sea una ayuda de Dios. Dios te presenta oportunidades todos los días y capaz que vos o yo podemos ayudar a gente golpeada por la vida y por los legalistas de la iglesia, de la religión que han alejado gente de Dios, porque “los seguidores de Dios” los hicimos sentir muertos. Hay veces que, en lugar de pedir explicaciones, debemos cubrir y sanar al herido de la vida. No me importa lo que hayas hecho con tu vida, me importa tu vida, para que la lleves a Dios. Algo bueno está por venir.

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