1) Corregir: Se dice que la gente que menos te va a apoyar en un negocio o en lo que emprendas en tus sueños es precisamente la gente que más te conoce. Pero existen millones de personas en el mundo que no te apoyan en nada. Además es difícil que muchos se alegren contigo. Puede parecer envidia, pero puede que no. Porque muchos intentan lo que vos has conseguido y lo que les duele no es tu sueño, sino el acordarse del suyo. Porque, mientras vos estabas intentando y fallando, eran iguales, pero el día que lograste conseguirlo te conviertes en la prueba de que sí se podía conseguir, entonces duele. Pero no es envidia, sino frustración del otro. La lección es que “El que la sigue, la consigue”. Así que corregir es para crecer y no para opacar al otro.
2) Dilo: Hay veces que aprendemos solos. Me animo a decirte que soy el hijo que muchas veces cayó solo y no dijo a nadie. para no preocupar a sus padres, el hermano distante y el hombre que aprendió a curarse a sí mismo. Por eso, uno siempre puede y debe intentar cambiar. Si hay veces que uno parece frío o distante o como si nada pasara, no es porque uno no sienta , sino que muchas veces nos tuvimos que aconsejar solos, limpiar las propias lágrimas y levantarse sin que muchos supieran que te estabas rompiendo por dentro. Comprobé que, cuando el mundo se te viene abajo, no hay nadie, solo uno y la Verdad. Por eso, déjate ayudar y no asumas la vida desde el orgullo, porque con Dios siempre hay una opción para seguir.
3) Ustedes: Creo que siempre la corrección es parte de nuestra vida, el tema es que acepten la corrección y el deseo de corregir. Porque no se puede ayudar a quien no se deja. No se puede cambiar a quien no quiere cambiar. Cómo dice el dicho: “Las cosas no cambiaron a mi alrededor, pero cuando yo cambié, todo cambió a mi alrededor”. Algo bueno está por venir.


































