Pablo Giraudo, el papá de Zoe, la niña de dos años que se recupera en Sastre de un tratamiento oncológico, y que por recomendación de

sus especialistas no debe exponerse a ambientes contaminados, dialogó con la radio. Contó de la tortuosa experiencia que les toca vivir frente a la decisión de una jueza que habilitó sigan las fumigaciones.

La queja se produjo luego de advertir que cerca de su casa que ocupan desde mediados de noviembre último, y habilitados por la decisión de la jueza de turno en Santa Fe por la feria judicial, Beatriz Forno de Piedrabuena, asperjaron agroquímicos cuando las condiciones ambientales no eran las recomendadas, lo que ponía en riesgo a los habitantes del lugar.

Pablo nos contó que viven pegados a un campo, donde siguen habiendo fumigaciones. “La realidad difiere mucho de lo que los dueños del campo dicen de que trabajan con buenas prácticas”, indicó y contó que fueron a la Defensoría donde les ayudaron y se presentó un recurso de amparo porque la idea es buscar una decisión amplia para que todo el pueblo se vea beneficiado.

“Como uno de los directamente afectados, más allá de la afección que tiene mi hija con su tratamiento, la realidad es que se trató de buscar un recurso de amparo ante la falta de respuestas que vienen buscando el grupo de autoconvocados respecto a las fumigaciones”, en la cual su familia forma parte desde que éstos se contactaron con ellos.

Pablo aclaró que el problema que tuvo Zoe no es producto de los agroquímicos o no hay forma de corroborar eso, dijo. “Cuando esto surgió en el 2017, cuando se descompuso ella tenía un año y la llevamos rápido a Rosario donde le diagnosticaron un linfoma alojado en su pecho.
Después de todo el estudio que le hicieron estuvo en terapia intensiva y dijeron que es algo congénito, que le tocó a la nena. Quiero aclarar que no es producto de agroquímicos pero en el proceso de curación puede estar siendo afectada por los mismos ya que necesita un ambiente sano”, expresó.

Por ello, al vivir frente a un campo en donde habitualmente siguen fumigando contó que deben vivir encerrados en su propia vivienda.

La familia Giraudo protagonizó una larga y penosa seguidilla de reclamos luego de que los médicos alertaron sobre los cuidados que debían tener durante el proceso de recuperación de su hija. Primero reclamaron ante las autoridades municipales, luego fueron al Concejo y finalmente consultaron en los Tribunales de Santa Fe.

Fueron derivados a la Procuración General de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe y desde allí a la Defensoría de San Jorge, donde a fines de noviembre y junto a otros 40 vecinos iniciaron un recurso de amparo, que aún está en trámite y acciona específicamente contra el municipio para que elabore una nueva ordenanza de protección. En el expediente solicitan una zona de exclusión total de químicos agrarios de mil metros para aplicaciones terrestres y 1.500 para las aéreas.

Fuente FM Contacto Las Parejas