
Es lo que se observó hoy en Rosario nada menos que en el día de nuestra insignia patria. Solo un puñado de personas de mas de
1.000.000 que vive y rodea a la misma se hicieron presentes, en el medio de un triste homenaje, reclamos a los gritos, actos paralelos, trompadas y mas, haciendo cada cual lo que le conviene en una fecha que debe ser fiesta y unión para todos los argentinos, ideal para zanjar las diferencias y mas en estos tiempos en que vivimos.
Pero si el ejemplo no viene de donde tiene que venir, parece que nada hay por hacer. Mas alla de quien venga o deje de venir por alguna razón, Rosario, por tener el privilegio de ser poseedor del lugar en donde izaron por primera vez nuestra bandera y un monumento a la misma, tiene la obligación moral a traves de sus dirigentes de que eso sea una fiesta, una gran fiesta popular que una, que consolide, que saque lo mejor de cada vecino, amigo, simpatizante o no de un partido o de un club por decir, que sea un punto de encuentro.
Y si no saben como? copien, busquen ejemplos, convoquen al gran universo de creativos que tenemos los argentinos, convoquen a los barrios, hay mucha gente que tiene ganas de festejar ; no hacen falta recitales con musicos de repercusión internacional, en Rosario y alrededores hay solistas y grupos musicales de exelencia, hay artistas de todos los generos, artesanos, emprendedores y mucho mas...
Un proximo 20 de junio... no debe quedar en una fiesta sin animo de festejar nada menos que en Rosario.



































