Es en el santuario de la Virgen de Lourdes en Alta Gracia. Tras correr la imagen en 2011, quedo plasmada su figura que sigue vigente

por estos tiempos. 

Según feligreses, la ciencia no ha dado respuesta a la permanencia de dicha imagen que al acercarse desaparece, al alejarse tanto con luz o sin luz es visible.

Se ha descartado que sea por efectos químicos de ilumnicación y humedad.

Está aprobado por el obispo de Córdoba.