Mi Amado Señor, la noche ya llega con sus distracciones mundanas que hacen, nos distraigan muchas veces y nos olvidemos de estos momentos tan sublimes que nos concedes para conversar como verdaderos amigos acercándonos a Ti


¡Gracias Señor por no cansarte de esperarnos en la oración! gracias por prodigar tu paciencia y humildad, porque son estos momentos en los que podemos ver con la claridad de tu luz nuestros tropiezos en la fe, nuestros errores como discípulos y nuestas fallas como personas.

Te pedimos nos perdones con tu infinito amor, porque Tú eres nuestro Pastor y nada nos faltará, porque Tú estás con nosotros y nada temeremos y porque Tú amor y tu bondad nos acompañaran todos los días de nuestras vidas

Oh Señor permítenos en esta noche descansar bajo el amparo de tu Divina Misericordia.

Te rogamos Señor que en nuestros hogares y en todos los hogares del mundo reine la paz de tu amor y que tu santa bendición de sanidad, se extienda por toda la tierra... Amén.