Amado Señor en este día que finaliza, te doy gracias por ser un Dios que se palpita, que se vive, eres el Dios que me da vida...paz...fe y
esperanza todo sin merecerlo, sos el Dios que acomoda todas mis vivencias y situaciones, que siempre me das la solución justa y a tiempo de todos mis momentos, en especial a los mas complicados.
Gracias por esta semana que se inicia y que hoy nos concediste.
Mí Amado Señor ayúdame a mantener firme mi fe, por estos momentos de tribulación mundana, donde todo parece temblar, pero siguiendo siempre adelante con tu Gracia, a no soltarme de tu mano y de la de nuestra Madre Santísima, la Virgen. Por estos momentos quédate Señor, derrama tu paz y tu santa bendición acompañanos a todos, en especial a nuestro seres queridos, a descansar y reponer nuestras fuerzas para seguir caminando a tu lado. Amén.




































