Mi Amado Jesús, te doy gracias por amarme desde el momento de mi gestación, por ayudarme a que yo pueda tener un corazón

semejante al tuyo que es manso y humilde, gracias por sanar mis heridas físicas y espirituales, por alejar de mi ser los miedos, las angustias y las inseguridades y animarme a vivir tranquilo y en paz con la certeza que tu Santo Espíritu, me acompaña.

Señor en esta noche, te ruego que tu socorro y tu bendición llegue a todas las personas, a los enfermos cualquiera sean sus dolencias, a los indigentes, a las personas que están pasando por depresiones, tristezas o fobias, a todos los abuelos de los geriátricos y también a los que estamos sanos y alegres por tener tu Gracia, para que todos juntos entonemos oraciones de alabanzas a tu Santo nombre.

En estos momentos que nos disponemos a descansar, déjanos estar cerquita tuyo para escuchar los benditos latidos de tu Sagrado Corazón... Amén.