Mi Amado Señor, te doy gracias por la fraterna oportunidad que me regalas en el silencio de esta noche, por acercarme a Ti contándote

todo lo que me concediste en este dia, gracias a tu bondad.

Te agradezco por mostrarme el verdadero camino que me lleva al Padre... camino que no es fácil, pero que realmente alienta mi esperanza en la vida que me tienes prometida.

Amado Señor, ya todo es oscuridad y serenidad, te pido que te quedes entre todos nosotros, como lo hiciste con tus apóstoles, a descansar también con la compañía de tus santos Angeles y con tu bendición.... Amén.