Vive en Neuquén al 1900 y diariamente recibe la visita de varios ejemplares de alacranes, maxime luego de las lluvias.

"Tengo todas las rejillas tapadas hace meses y siguen apareciendo, tiro veneno en todas las aberturas todas las noches y siguen apareciendo, estoy rodeada de terrenos baldíos" dice angustiada ya que su familia esta integrada por una niña y una bebe.

En la mañana de hoy se encontró con lo expresado en la imagen, uno de ellos en el calzado de una de las nenas.