Mi amado Señor, la noche ya ha llegado con sus silencios, sus luminarias celestiales y quietud de espíritu, es el momento de mi oración

de agradecimiento, alabanza donde reflexionio que por tu Gracia he recibido en este día beneficios y bendiciones.
Mi amado Señor, te doy gracias por escuchar mis pedidos, por concederme vida y salud para poder trabajar y también poder orar por todo.
Mi Señor, escucho y medito tu Palabra donde me enseñas a sostenerme en la fe, en el compromiso de entrega y en el testimonio de ser discípulo para el prójimo.
Mi amado Señor, en estos momentos donde el reposo físico llega imploro tu santa bendición, que me acompañes y me protejas junto a mis seres queridos en el descanso nocturno. Amén.