Mi amado Señor, en esta noche de Sábado que indica el término de otra semana que me has concedido vivir te agradezco por todo lo

recibido, te doy gracias porque me animas a seguir adelante, a no desesperarme, tomando mi cruz sin reparo alguno y continuar aunque el camino no sea fácil en este mundo pecaminoso, pero gracia a la fortaleza y fe que me dispensas, mi desafío es servirte y seguirte por siempre.

Buen Padre Dios, por estas horas que llaman al descanso, te imploro que continúes bendiciéndonos y amparándonos a todos por igual, cualquiera sea nuestro color de piel o credo, porque todos somos tus hijos......Amén.