Mi amado Señor, una noche más donde te agradezco porque eres el centro de mi vida y donde la luz de tu Espíritu ilumina mi corazón dando lugar a la oración.

Mi amado Señor al hacer silencio en la oración, acallo mis heridas, mi dolor, mis "por qués", mis frustraciones y fijo mi mirada en tu Divino Rostro.

Dejo así que seas Tú quien me pregunte por mis heridas, cicatrices y mi historia, dándote alabanzas porque tu Gracia da sentido a mi vida.

Mi amado Señor, en el profundo agradecimiento por todo, te pido hagas extensivo mi deseo de tener un descanso tranquilo y reparador con tu santa bendición ..... Amén.