Mi amado Señor, en nuestra oración en esta noche te suplicamos como Dios nuestro, único y verdadero, que pongas la paz del cielo en los corazones de los hombres, para que puedas unir a las naciones en una alianza inquebrantable en honor de Tu Santo Nombre.
Purifícanos con la limpieza de Tu Verdad y guía nuestros pasos en santidad interior.
Concédenos concordia y paz a nosotros y a todos los seres vivos de la tierra, como la distes a nuestros padres cuando te suplicaron,
con fe verdadera, dispuestos a obedecer al Santísimo Padre, Dios Todopoderoso. Concede a los que nos gobiernan y nos conducen en la tierra, un recto uso de la soberanía que les has otorgado.
Señor, haz que sus criterios sean conformes a lo que es bueno y agradable a Tí, para que, utilizando con reverencia, paz y bondad el poder que les has concedido, puedan encontrar favor ante Tus ojos.
Solo Tú puedes hacerlo, esto y mucho más que esto.
Gloria al Padre
y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos... Amén.



































