Mi amado Señor, te glorifico por tu obra maravillosa de amor que cada día me regalas dándome vida.
Que tu santo espíritu infunda en mi corazón virtudes que sean gloriosas y afloren en mi espíritu para gloria de tu nombre.
Mi amado Maestro, enséñame a desaparecer en el silencio de tu infinito amor, porque sin tu Gracia nada puedo, ruego a Dios Padre que abra mi corazón para que siempre te pueda recibir y hazme desaparecer de mi pequeñez, de mi apego a las cosas del mundo, de mi tibieza en la entrega y que aparezca tu grandeza gloriosa, porque reconozco mis flaquezas de todo tipo, en presencia de tu misericordioso amor...Amén



































