
Mi amado Señor, te doy gracias por tu presencia en mi vida y en esta noche te pido que la paz de los santos ángeles estén presente en
mi corazón, que Dios Padre entre en mi descanso trayendo la aceptación de la vida.
Que pueda con una sonrisa probar el zumo dulce la naranja y con la misma voluntad el jugo agrio del limón porque la vida esta hecha de planicies y colinas, dame la gracia de disfrutar de los placeres de lo llano y reponer fuerzas para escalar la próxima colina de la vida.
Que no me agobien los problemas materiales, si intuyo que el quebranto se adueña de mi corazon, déjame mirar al cielo en una noche sin luna y entonces comprenderé a las bellas estrellas y si
aún deseo encontrarte Señor, sólo debo observar los ojos de un niño y allí vere tus ojos Señor.
Paz y Bien para todos en la paz y gloria de Dios.. Amén



































