Fue la primera impresión que se llevó ayer una joven que venía en horas de la tarde/noche por calle Centenario y que al

llegar a Suipacha en su intersección, se encuentra con un vehículo que circulaba sin luces y sin conductor.

Tras la sorpresa, comenzó a timbrear casa por casa, hasta que dió con su propietario, quien tras control, el vehículo detuvo su marcha sin daño a terceros alguno, quedando todo en una divertida experiencia.