Mi amado Señor, en esta noche estoy aquí dándote gracias, y me enseñas que cuando siento el deseo de ser cortés con alguien que amo, eres Tú quien me hablas y me transmites tu Espíritu Santo.

 

Si he sentido la tristeza y la soledad de alguien cercano a mi, sé que es Dios Padre quién te eligió para que estés a mi lado y sea yo un fiel instrumento de tu amor, si pienso en alguien muy querido, que no veo desde hace tiempo y de improviso esa persona aparece, sé que eres Tú Señor, porque no existe la casualidad, sino la causalidad divina.
Si alguna vez recibo alguna cosa maravillosa que no había pedido, sé que eres Tú Señor quién me la concedes, porque conoces bien mis secretos y sabe ver mi corazón, si alguna vez me encuentro en una situación difícil, sin tener respuesta de como resolverla y justo la solución aparece, sé que eres Tú Señor, que incesantemente tomas mis problemas entre tus manos y me ayudas a salir.


Mi amado Señor, gracias porque eres quien siempre me consuela y me da esperanza de vida, gracias Señor, porque siempre estás junto a mí y me acompañas con mucho amor, en el camino de la vida...
Amén