Mi amado Señor, gracias por tus portentos, te quiero, Tú eres primero y de pronto estás conmigo, nunca lo olvido y siento tu amor

vivo.

Señor eres perfecto, siempre te miro y en mis desolados momentos vuelves sin castigos.

Mi amado Señor, eres un misterio y como el viento eterno cubres temprano todo, presente, pasado y futuro, eres amor siento tu calor, tu perdón y pasión, la oración y mi convicción de tu amor y mi amor

Mi amado Señor, te quiero porque eres perfecto y en tu misterio, sólo hay amor y perdón... Amén