Mi amado Señor, ya es noche y en este ocaso de un día más, donde para mí ha anochecido, te pido no permitas que nunca se nuble el
día de tu amor, ni se haga, áspero el camino para quien te ama.
Mi Señor no dejes que se apague tu Luz, como tantas veces se han eclipsado las sendas, los atajos y los caminos que preferí escoger al margen de Tí y de tu Palabra, que vea tu Luz Señor como tantas veces saludo, al nuevo día.
Mi amado Señor, no me dejes porque es tarde, porque temo perderte en las huellas de entrega que otros hermanos dejaron ante que yo, no me dejes solo Señor, quédate como peregrino en esta casa, que sabe de la grandeza y la pobreza y de sus miserias, como hijo del Padre que soy.
No me dejes solo acompáñame en mi vida, en mis ilusiones y mis proyectos, porque Tú sigues siendo mi brújula eterna que me orienta ante la ansiedad y la duda, quédate conmigo y enciende la esperanza de tu amor, cuando la vida de cada día me arrastre por el duro frío y vacío de las cosas mundanas.
Mi amado Señor, dame el don de presentarme siempre ante Ti con mi traje de la fe...Amén.


































