Mi amado Señor, soy consciente que hay tiempos buenos y tiempos malos, pero bendito seas porque existe tu Luz que me guía en todos los momentos oscuros.
Cuando mi cielo esté gris, recuérdame lo profundo de tu imfinito amor, cuando el frio llegue a mi corazón, tu sol radiante de amor calentará mi ser.
Mi amado Señor, cuando sufra los temporales de las derrotas, recuérdame mis triunfos y mis logros que sin tu Gracia nada lo podría, revive en mí tus portentosas experiencias de afecto y ternura, que gracias a tu amor vivo día a día, recuérdame los regalos que me has hecho, la vida, la familia, los amigos, el pan de cada día y tu eterna misericordia, porque gracias a Tí, todo lo tengo y todo lo puedo.
Mi amado Señor, sólo tengo lo bueno, lo amable, lo bello y la verdad de tu amor, recorre mi vida toda, sanando mis limitaciones, curando mis dolencias y renovando la paz en cada dia, donde me regalas tu amor..Amén.


































