En su mensaje de hoy, el padre Jorge Aloi nos invita a detenernos en el Sermón del Monte y en la lógica tan particular del Evangelio: un Dios que elige lo
pequeño, lo frágil y lo que muchas veces el mundo descarta.
Frente a una cultura que asocia la felicidad con el éxito, el consumo y el poder, las Bienaventuranzas nos proponen otro camino: la sencillez, la entrega, el amor y la capacidad de saborear las pequeñas cosas de la vida.
Una reflexión profunda que nos anima a mirar a nuestro alrededor —en los barrios, en los hospitales, en las realidades más frágiles— para descubrir que muchas veces quienes tienen menos, poseen una riqueza enorme de humanidad, fe y esperanza.
✨ Buscar la felicidad por los caminos verdaderos, poner el corazón en lo esencial y aprender a disfrutar la vida sencilla. Ese es el desafío que nos deja hoy el Evangelio.

































