AdriÔn Fiscarelli, piloto oriundo de Cañada de Gómez, comparte su testimonio desde Bariloche, donde integra el Servicio Nacional de Manejo del Fuego

y participa activamente en el combate aƩreo de los incendios forestales que afectan a la Patagonia.

Con jornadas que comienzan al amanecer y se extienden hasta la Ćŗltima luz del dĆ­a, AdriĆ”n vuela en condiciones extremas: fuertes vientos, altas temperaturas y escenarios de alto riesgo. ā€œEs una actividad que se ama o se odiaā€, seƱala, destacando la mezcla entre la pasión por volar y el compromiso humanitario de asistir a brigadistas y proteger a las comunidades.

Formado como piloto de avión y luego especializado en helicópteros, se perfeccionó en distintos países y hoy también es instructor. En la entrevista remarca que el trabajo no termina hasta apagar la última llama y que, muchas veces, la ayuda de la naturaleza resulta clave.

Con emoción, agradece el cariño recibido desde su ciudad natal:
šŸ—£ļø ā€œUno se va, pero el corazón siempre queda en CaƱada de Gómezā€.

Orgullo local y reconocimiento a quienes arriesgan su vida para cuidar nuestros bosques. šŸššŸ”„šŸŒ²