
Primer jueves de febrero,
el cielo se hace el dormido,
nubes charlando bajito
como vecino entendido.
El mate arranca temprano,
no hay apuro ni reclamo,
la bombilla canta suave
y en paz, con la infusión en la mano.
Cañada amanece mansa,
la región también se afloja,
entre risas, mate y calma
la alegría se acomoda.
Que el día venga despacio,
sin correr ni hacer ruido,
que hoy manda el cielo nublado
y el ánimo bien florido.




































