
Buen día mi pago querido,
Cañada y toda la región,
amaneció el cielo tapao
pero firme el corazón.
Fresco el aire de la mañana,
mate amargo y bien cebao,
febrero va haciendo huella
y el descanso anda asomao.
Alguna lluvia en el camino,
la tarde viene templada,
porque el finde ya golpea
la tranquera de la posada.




































