
En Cañada suena fuerte
la guitarra y el tambor,
tres lunas brillan al cielo
encendiendo el rock y el amor.
Se juntan voces y cuerdas,
la ciudad late al compás,
porque cuando el rock nos llama
nadie se quiere quedar atrás.
Que sigan las Tres Lunas
brillando sobre el escenario,
Cañada canta y vibra
en un festival legendario.




































