
En sábado bien temprano,
cuando el fresco anda travieso,
me guiña el sol con su beso
como paisano paisano.
Hace tiempo, la helada aflojó la mano
y el mate empieza a mandar,
mientras el gallo al cantar
se hace el dueño del corral,
y yo,
me hago el dormido pa’ no madrugar.
Buen día Canadá querido,
buen día mi región querida,
la mañana está atrevida
y el campo anda divertido.
Si el viento sopla encendido
y la moza sale a barrer,
yo me quedo sin saber
si es el frío o su mirar,
lo que me hace tiritar
como potro al amanecer.



































