
Bajo la lluvia lenta, la ciudad respira su melancolía.
Sombreros y paraguas desfilan con la dignidad de otro tiempo,
cuando el asfalto aún conocía los pasos pausados
y las fachadas, aunque desgastadas, le contaban historias al viento.
Un reloj detenido, testigo mudo de un ayer donde el tiempo era compañero y no verdugo.
Perdimos el pulso sereno de la vida entre prisas sin destino,
dejamos escapar la elegancia de lo cotidiano,
y en nuestra ceguera moderna olvidamos que, en la sencillez del pasado,
habitaba la verdadera belleza.
¡Feliz aniversario!
91 años, mi querido club Tic Tac, “Las Cebras”, donde pasé mi infancia. 🤗
Víctor Retagliata
15/02/2026



































