
En Cañada cae una llovizna
de esas que mojan callao,
dicen los viejos del pago:
“cuando llueve en marzo… el otoño viene apurao.”
Pero el ánimo no afloja
ni se arruga el corazón,
porque arrancó el Rally en Cañada
y rugen fuerte los fierros del montón.
Y al mediodía entre amigos
seguro pinta la ocasión,
bar, vermú y charla larga…
que el paisano nunca toma solo, toma en reunión. 🍷



































