
¡Buen día, Cañada querida,
buen día noble Región!
El otoño nos regala
su tibia bendición.
El sol asoma temprano
entre palmeras y pinos,
iluminando caminos
de este martes con destino.
Martes veinticuatro, amigos,
fecha que el alma no olvida,
hay memorias en la vida
que son faro y son testigo.
“Nunca más”, dice el silencio,
“Nunca más”, canta el rocío,
“Nunca más”, repite el río
con su eterno movimiento.
Que florezca la esperanza
bajo este cielo celeste,
y que el sol nos manifieste
la vida que nos sostiene.
A soñar, paisano, sin miedo,
que la vida es luz y verdad,
¡Nunca más la oscuridad,
siempre más la claridad! 🕊️



































