
A ciento diez años de su fallecimiento, 1916 - 2026
PETER ADOLF AUGUST SCHNACK, PRÓSPERO PIONEER Y RESPETADO PATRIARCA DEL CAÑADA VIEJO
Nota 1ª. Por Gerardo Álvarez
Entre las familias que al promediar el s. XIX residían en Kappeln, una aldea de pescadores y marinos de la regencia y distrito de Schlewig Holsten, Alemania, se contaban la de Cay Schnack, cuyo nombre no era común en ese país pero sí en la vecina Dinamarca, quien contrajo cuatro matrimonios y fue padre de catorce hijos. Según un texto redactado por el padre de nuestro convecino Pedro Schnack, el Ing. Benno J. Schnack, que fuera transcripto por Ana Teresa Sylwan Schnack, su abuelo Caio se había casado en 1807 con Hedwig Cristina Leck, y, como ella falleció una década después, en 1818 hizo su esposa a Anna Christine Holzen, quien también murió luego de un par de años de casados. Fue su tercera esposa, Regina María Wacker, quien daría a luz a su penúltimo hijo, Peter Adolf August Schnack, quien nació el 10 de noviembre de 1839, ocho años antes de la muerte de su madre y a trece del casamiento de su padre con su última esposa, Magdalena Margarethe Petersen, en 1852.
Los medio hermanos mayores de August –a quien siempre lo llamaron con el último de sus nombres– eran Christina D., Friedrich P. H., Cay H., Cecilia M., Elizabeth S. y Friedrich W., sus hermanos Carolina M., Jens W. H., Wilhelmina, Julius G., María H. C., Hans C. y Claus H., siendo este último el único menor que él. Pero además tenía otro medio hermano, Peter F. Reün, con el que tuvo siempre una estrecha relación y compartió, como se verá luego, el oficio que ejerciera en sus años de juventud. En la casa familiar la vida transcurría por entonces en un marco de pobreza y el jefe del grupo familiar se ganaba la vida muy modestamente, a través de la venta de objetos de cestería que elaboraban entre todos.
Peter A. A. Schnack aprobó su examen como marino cuando sólo tenía veinte años, y pronto embarcó en la chalupa Prins Carl, en la que trabajó entre abril y octubre de 1855, viajando de Flensburg a Leith, desde allí hasta St. Davis y compartió también tres travesías a Copenaghen, tras lo cual la embarcación realizó otros recorridos en los que se desempeñó como cocinero de a bordo, mereciendo en noviembre de ese año un certificado del patrón del barco, Peter Petersen que destacaba su buen
desempeño. En 1858 realizó un largo viaje a la isla de Java, ya no como ayudante de la cocina sino en calidad de marinero de la fragata Skip Zelandia, hacia julio de 1859 fue tripulante del barco Grasbrock, que bajo el mando del capitán H. Brums partió hacia Sydney y regresó a Liverpool, Inglaterra, en junio de 1860. Después se incorporó, en Hamburgo, a la tripulación del Notos que realizó una interminable travesía de ida y vuelta hasta Singapur, la que abarcó desde julio de ese año hasta noviembre de 1863, luego de lo cual el capitán certificó que estaba «muy conforme con su comportamiento» y que se había mostrado «muy hábil al coser las velas…».
Otro certificado escrito en inglés testimonia que luego navegó en el Mysteri hasta el 15 de agosto de 1865 y que posteriormente se embarcó en el Else, que partió hacia puertos de América en julio de 1866 y retornó al Viejo Mundo en junio del año siguiente. En 1868 realizó una travesía hasta el Río de la Plata, pero ya en calidad de pasajero, y al regresar se presentó en Hamburgo ante un tribunal y aprobó su examen como oficial de ruta, mereciendo un diploma que durante muchos años conservo un nieto, Benno Fisher, que también fuera marino y luego donó al Museo Naval de Tigre. Sin embargo, luego de obtener esa certificación sólo hizo unos pocos viajes en el bergantín George Krell, un velero de buen porte en el que era capitán su hermanastro Peter Reün, en el que también navegaba Paul Krell, quien en uno de sus viajes conoció a Marta Wheelwright, la hija del contratista norteamericano que en 1863 había iniciado en Rosario el tendido de las vías del Ferro Carril Central Argentino, con la que algo después contraería matrimonio. Según las mencionadas evocaciones familiares de Benno Schnack, Peter Reún realizó varios viajes al mando de dicha nave, desde Liverpool al Río de la Plata, trasladando materiales para la construcción de ese ferrocarril, hasta que un fuerte temporal la destruyó en Punta del Indio.Y también hay referencias familiares según las cuales, con sus ahorros, los hermanastros Reün-Schnack por entonces adquirieron algunas acciones de dicho ferrocarril.
Fue entonces cuando Reün decidió abandonar la marinería y radicarse a la Argentina, hacia donde partió cuando embarcó, el 2 de diciembre de 1866, con su esposa Henriette Hansen, sus hijos Magdalene y George y su cuñada, Anna Marie Margarethe Hansen., en la goleta Antílope, cuya tripulación estaba a las órdenes dek capitán Bohn. Arribaron
a Rosario a fines de mayo del año siguiente y, gracias a su amistad con Krell y Wheelwright, Reün obtuvo el nombramiento como jefe de la Estación Cañada de Gómez, a la que se trasladaron el 1º de agosto de 1867, siendo así los primeros habitantes de su núcleo urbano. Cuando llegaron, en en la cercana estancia Schönberg de Pablo Krell –ahora del Sel– ya residía la familia de su mayordomo, Rodolfo Heiland, también alemán y amigo de los Reün-Hansen. Y poco después, Reün instaló en la Estación una modesta venta de comidas y ropas, siendo ese el origen del primer negocio del pueblo.
Entretanto, Augusto Schnack había decidido también abandonar el oficio de marinero y radicarse en la Argentina, hacia donde viajó con sus amigos Enrique Hansen –hermano de la esposa de Reün y de su cuñada– y Juan Meyer, quienes habrían arribado a Cañada de Gómez «al comenzar el año 1869», según el relato que Margarita Hansen escribiera sobre su viaje al país y los inicios de Cañada de Gómez; el 1º de abril de ese año, como lo señalan los Apuntes Históricos de Elías Bertóla; o tal vez en octubre de 1868, en el caso de Schnack, y en el año 1872 los dos últimos, como lo señalan otros relatos familiares…
Epígrafe foto:
Augusto Schnack, Margarita Hansen
Y sus seis hijos, c. 1885



































