
¡Salve, domingo de sol y calor!
se fue el nubarrón, volvió el buen humor,
la Cañada despierta con ganas de cantar,
y el cielo celeste nos invita a festejar.
La lluvia rajó con un portazo de viento,
y el sol se luce, firme y sin tormento,
pero ojo, paisano, que la humedad no afloja,
¡nos hace sudar hasta la última gota!
La ropa pegada, el cogote empapado,
el asado en veremos… pero el fuego preparado,
el paisano se estira bajo el ombú con calma,
¡que un domingo sin sol le entristece hasta el alma!
¡Buen día, Cañada… buen día, Región! 🌞



































