
Jueves vino medio gris,
con el cielo entreverado,
ni se larga con la lluvia
ni se queda despejado.
Anda el sol medio indeciso,
como gaucho enamorado,
que no sabe si largarse
o quedarse ahí al costado.
Máxima en veinticinco,
pa’ andar medio arremangado,
y la mínima en dieciocho
ni fresco ni acalorado.
Día pa’ mate tranquilo,
con bizcochitos al lado,
mirando el cielo nublado…



































