
Sábado de mitad de mayo,
cielo nublado y sereno,
anda silbando el pampero
por los caminos del pueblo.
La mañana viene mansa
con perfume de humedad,
y entre nubes la ciudad
va despertando despacio,
mientras el sol, paso a paso,
quiere asomar de verdad.
Buen día Cañada amiga,
buen día toda la región,
que no afloje el corazón
aunque el gris tape la aurora,
porque siempre alguna hora
trae claridad y canción. 🌥️🧉


































