
Amaneció medio encapotado,
el cielo se puso a pensar,
con nueve grados tempranito
dan ganas de matear.
El sol anda remolón,
entre las nubes escondido,
y el viento, de puro gaucho,
silba suave en el camino.
Catorce será la máxima,
según dice el pronosticador,
ni frío pa' prender la estufa,
ni calor pa'l ventilador.
Miércoles de paso lento,
de bufanda y conversación,
ideal pa' unos buenos mates
y alguna torta frita al fogón.
Así transcurre la jornada,
sin apuro y con calma fiel,
que aunque el cielo esté nublado,
siempre sale el sol después.


































