
El martes salió bien abrigado,
con el cielo gris y el paraguas al lado.
La llovizna no hace ruido,
pero moja igual el camino recorrido.
El sol mandó aviso: "Hoy no voy",
y el frío respondió: "Acá estoy".
Con 10° de mínima al despertar
y 13° de máxima para acompañar.
Así que mate en mano, paso tranquilo
y paciencia con el clima, que el invierno todavía no pidió el retiro.


































