En el Evangelio de este domingo resuena el pedido de Salomón: "Dame un corazón que sepa escuchar". Escuchar con el corazón, como lo hizo Jesús con
la samaritana, con el ciego, con Pedro arrepentido y con tantos que se acercaban a Él. En un mundo donde vivimos apurados y distraídos, el Señor nos invita a detenernos, a dar tiempo al otro, a escuchar su palabra, su dolor y también su alegría.
Quien aprende a escuchar descubre los verdaderos tesoros del Reino: la Eucaristía, el enfermo que necesita una visita, el amigo que busca un oído atento, los jóvenes, la comunidad y cada gesto de servicio que transforma la vida de los demás. Solo quien encuentra ese tesoro es capaz de dejar la comodidad y ponerse en camino para construir una Iglesia que salga al encuentro de los otros con amor y esperanza.
En este Día de San Joaquín y Santa Ana, recordamos también a los abuelos y abuelas, testigos de la sabiduría que nace de la experiencia. Que aprendamos a escucharlos, a valorar su historia y a descubrir en ellos un tesoro para nuestras familias y comunidades. Pidámosle al Señor, como Salomón, un corazón que sepa escuchar y reconocer su presencia en la vida cotidiana. 🙏❤️



































