
Llegó el lunes muy temprano,
con su cara de obligación,
pero el sol salió radiante
a alegrarnos el corazón.
El cielo está azul y hermoso,
parece un día de verano,
pero miramos el termómetro
y nos quedamos con la mano.
Dos graditos por la mañana,
¡qué manera de comenzar!
Hay que ponerse tres abrigos
antes de salir a caminar.
Después sube hasta doce,
el sol se pone a trabajar,
y aunque parezca primavera,
¡no te vayas a entusiasmar!



































