
Redonda y luminosa,
la luna llena despierta,
derramando magia
sobre la noche quieta.
Parece un sueño dorado,
un secreto del cielo,
una luz que abraza
cada rincón en silencio.
Y bajo su hechizo,
la noche se vuelve eterna:
la luna llena brilla
y el mundo, por un instante, sueña.
































